Mi nombre es Francisco Greco y soy el fundador de BÖDEN.
Mi camino en la construcción empezó en 2018, trabajando como sobrestante para un arquitecto en obras de viviendas unifamiliares, donde desde el primer día entendí que esta profesión exige algo más que conocimiento técnico: exige carácter, criterio y responsabilidad .
En esa primera etapa recibí dos enseñanzas que me marcaron para siempre: nadie puede dirigir lo que no sabe hacer con sus propias manos y que hacer las cosas bien lleva el mismo tiempo que hacerlas mal. Esos dos principios siguen siendo la base de todo lo que hacemos.
Por eso decidí aprender cada oficio desde adentro, trabajando en cada etapa de la obra antes de dirigirla. Con el tiempo fui buscando nuevos desafíos y sumando experiencia en proyectos de distinta escala y complejidad: locales comerciales, oficinas, naves industriales, laboratorios. Cada tipo de obra me enseñó algo distinto y todo eso está presente hoy en cómo trabajo.
Más adelante decidí dar el paso y emprender por mi cuenta, asumiendo la responsabilidad total de cada obra y de todo lo que implica construir una empresa desde cero.
Emprender en Argentina no fue un camino lineal, hubo momentos en que la volatilidad del país me obligó a volver a relación de dependencia, a buscar trabajos paralelos y a hacer lo que fuera necesario para sostenerme sin abandonar lo que estaba construyendo, pero cada vez que las circunstancias me lo permitieron retomé el camino propio y hoy Boden es el resultado de no haberme rendido.
Hoy cuando un cliente nos elige para abrir su local o construir su vivienda, sabe que del otro lado hay alguien que conoce el oficio de verdad, que estuvo en la obra antes de estar en la oficina, y que va a tratar su proyecto con el mismo cuidado con el que construyó el propio.